Cuando tu peque se desregula: ¿Qué puedes hacer para ayudarlo?
Como mamá, papá o cuidador, quieres que tu peque esté bien. Y cuando sus emociones se vuelven muy intensas, es normal preguntarte qué puedes hacer para ayudarlo.
En niños con autismo, TDAH u otros desafíos, una situación que parece pequeña para nosotros puede resultar difícil de procesar para ellos. Un cambio inesperado, demasiado ruido, una actividad que terminó, una dificultad para comunicar lo que necesitan o sentirse frustrados pueden hacer que sus emociones aumenten rápidamente.
Por eso, entender qué ocurre antes de intentar corregirlo es importante..
¿Qué puedo hacer durante una crisis?
Cuando tu peque ya está muy desregulado, puede ser difícil que escuche explicaciones o comprenda lo que intentas enseñarle. En ese momento, puedes:
Mantener un tono de voz tranquilo y utilizar frases cortas.
Reducir los estímulos que puedan estar aumentando su malestar.
Darle espacio si lo necesita, sin dejar de acompañarlo.
Evitar discutir o intentar razonar con él mientras está atravesando la crisis.
Priorizar su seguridad y esperar a que recupere la calma.
Por ejemplo, si un cambio inesperado en la rutina provoca una reacción intensa, en lugar de intentar explicarle inmediatamente por qué ocurrió el cambio, puedes reducir los estímulos, hablarle de forma sencilla y acompañarlo hasta que vuelva a sentirse seguro.
Estas estrategias deben adaptarse a cada niño. No existe una misma respuesta que funcione para todos.
¿Y qué pasa después?

Una vez que tu peque está tranquilo, es posible trabajar en las habilidades que necesita para afrontar mejor cada situación.
En terapia podemos observar: qué situaciones pueden provocar su desregulación, cómo expresa lo que siente, qué estrategias le ayudan a recuperar la calma y qué habilidades necesita aprender en base a lo que lo hace sentir cómodo.
Además, cuando los padres conocen estas estrategias y comprenden mejor las necesidades de su hijo, pueden incorporarlas poco a poco a la vida cotidiana. La evidencia sobre intervenciones mediadas por padres señala precisamente el valor de aprender estrategias de los profesionales para utilizarlas de manera constante en el día a día.
RECUERDA: NO TIENES QUE HACERLO PERFECTO
Acompañar a un peque no significa saber siempre qué hacer en todas las circunstancias.
Cada niño aprende a su propio ritmo y sus necesidades pueden cambiar mientras crece. Lo importante es contar con acompañamiento, conocerlo cada vez mejor y trabajar de manera constante en las habilidades que le ayudarán a desenvolverse con mayor independencia.
La terapia es un proceso paso a paso, hoy puede necesitar mucho acompañamiento para regularse; con el tiempo, puede ir aprendiendo nuevas formas de expresar lo que siente, afrontar cambios y desenvolverse en diferentes situaciones.
En Mi Fono Terapia acompañamos a cada peque de acuerdo con sus necesidades y también orientamos a sus familias para que puedan comprender mejor su proceso y acompañarlo en cada etapa.
Si quieres conocer cómo podemos acompañar a tu peque, agenda su evaluación al 7282-8183.





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